¡Abracadabra!
El pasado viernes el Consejo de Ministros acordó llevar a las Cortes la propuesta de Ley Orgánica para reformar en algunos aspectos el Código Penal. El texto, que había permanecido prácticamente inalterado desde la Restauración, ya fue modificado en 1995 y se presentó entonces como "el de la democracia". Unos cuantos años después se modificará para (re)incluir cosas como la piratería, reclutar niños-soldado, delitos urbanísticos, regular restrictivamente el tercer grado para delitos concretos (pero no para los económicos) y, en fin, cualquier cosa digna de ser positivizada jurídicamente dentro de una lógica mediática, de oportunidad y vergonzosa. En diez años una nueva reforma, con lo que por entonces esté de moda: yo apuesto por el delito de cortar la conexión a Internet aún mediando impago. Total, acaban de establecer que es un derecho tener un mega de conexión...En este reforma, de la que no se ha facilitado el borrador sino la nota de prensa, se ha colado un viejo asunto anunciado por Lissavetzky el pasado febrero, en un foro no precisamente político o parlamentario: el fraude en el deporte profesional será delito. En palabras del Secretario de Estado, "ya habíamos abordado con éxito la lucha contra el dopaje con la creacción de una nueva ley... (y ahora) queremos solucionar una de las sombras que se ciernen actualmente sobre el deporte". Fíjense que no dice que exista el fraude, sino que habla de una poética imagen de sombras que se ciernen y golondrinas al vuelo.
Bueno, no se puede esperar menos de alguien que califica de "éxito" la ley del dopaje y, tres años después, no ha producido ningún resultado. Con esta particular medida del éxito y del tiempo, que a nadie le extrañe que lo que se presentaba como una propuesta a pasar por el Consejo de Ministros en "mes y medio" se haya retrasado nueve meses. Y claro, con forma de comunicado de prensa y sin facilitar el borrador para que veamos que va a ser delito y todo eso. Ya nos iremos enterando, por los cauces habituales.
De lo poco que se sabe, es que esta nueva ley llevará al terreno penal los amaños deportivos, por lo que será más fácil obtener autorización judicial para las escuchas. La idea es considerar delito ya el simple amaño, aunque no se llegue a producir, lo cual crea bastantes dudas jurídicas, pero seguro que nuestro Jaime se saca de la manga algo, como lo de las horas de descanso nocturno. Aunque Eduardo de Urbano, juez del gabinete técnico del Tribunal Supremo diga que todo tiene que ver "con el Derecho al Ocio" (lo he leído aquí) veremos como se despliega la protección a ese derecho, muy de los tiempos en los que vivimos.
Como las leyes ya no se aprueban desde el Derecho ni desde el sentido común, sino desde lo que está de moda o el número de padres que han perdido a sus hijos y Zapatero recibe en la Moncloa, no hay ninguna duda de que la ley irá adelante. Ya lo dice el Marca, la voz del pueblo, en uno de sus editoriales escritos con odio a la gramática pero captando muy bien el clamor popular, que se contentará con el citado Las Palmas-Rayo Vallecano y nunca se indagará sobre los partidos de otros equipos más poderosos, porque esos nunca recurrirían al amaño o el políticamente correcto fraude deportivo. Por no hablar de los tenistas. Rizando el rizo, el editorial llega a hablar de "lacra": ¿eso no se reserva cuando algo está muy extendido? ¿Qué nos quieren decir? ¿no eran "sombras que se ciernen"? ¿O en el arco de nueve meses ya se "han cernido"? ¡Ay las imágenes poéticas!
En As nos dan más indicios. No de la "lacra" ni su extensión, que los diarios deportivos dan para lo que dan, sino de la vital reforma: "Lo dispuesto en el artículo será aplicable, en sus respectivos casos, a los directivos, administradores, empleados o colaboradores de una entidad deportiva, cualquiera que sea la forma jurídica de esta, así como a los deportistas, árbitros o jueces, respecto a aquellas conductas que tengan por finalidad predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una competición deportiva". ¡Oh! ¡Sorpresa! Lean las dos últimas frases con detenimiento...¿significa esto que se podrá juzgar y enviar a chirona a un ciclista que se haya dopado? ¿no? ¿entonces el dopaje no es una "conducta con finalidad predeterminada de alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una competición deportiva"?
Pues entonces ya me dirán ustedes que es. De lo que estamos seguros es que esta modificación del código penal nunca se aplicará por esa vía, porque los deportistas son inocentes y están manipulados por su entorno, que les dice cosas a la orejita para portarse mal. Como todo es una farsa y un teatrillo, ahi va lo que dice Jaime Lissavetzky sobre el fraude deportivo (que no dopaje): "Aunque este tipo de actuaciones se podían perseguir penalmente a través del delito de estafa con esta modificación se tipifica la corrupción en el ámbito deportivo como ilícito".
¡Abracadabra! El hombre que ha dicho por activa y por pasiva que no puede hacer nada en la Operación Puerto porque el delito de dopaje no estaba tipificado en ese momento, ahora dice que "este tipo de actuaciones se podían perseguir penalmente a través del delito de estafa". Maravilloso: decenas de carreras ciclistas "alteradas de manera deliberada y fraudulenta" (una estafa al organizador, al patrocinador, al espectador) por personas que podrían ser identificadas penalmente y no se ha hecho nada. ¿Quieren un buen resumen de la Operación Encubrimiento? Pues ahí lo tienen.
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"De alguna manera, Badajoz y Mauro Gianetti estaban predestinados a encontrarse". Así comienza una de las noticias más sorprendentes que se recuerdan: tiene la formulación de un chiste, pero es verdad. Aquí su currículum, un poco inflado.
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Un testimonio breve y bonito. Por darle un poco de humor al asunto, los troncos están mucho mejor en una txalaparta...
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Lean La Regenta. Es un libro como la copa de un pino, a la altura de las grandes novelas del S. XIX que cuentan con mejor crítica. Una de sus mejores cualidades es que reflejó Vetusta como era y como es. "La heroica ciudad dormía la siesta..." Nos vemos en el Casino, hablando del Partido Reformista.
Etiquetas: fraude, Lissavetzky, S.Sánchez







